viernes, 27 de mayo de 2016

Socialismo en Chile


El pensamiento socialista en Chile se remonta a mediados de siglo XIX, cuando Francisco Bilbao y Santiago Arcos levantaron el discurso de la igualdad en la sociedad chilena.  La cual tomo fuerzas en la vida de los obreros a finales del siglo XX.

La revolución bolchevique en Rusia tuvo un impacto en Chile, causando un impulso a las ideas revolucionarias, surgiendo así el Partido Comunista de Chile. Ya en la década de los treinta, con la crisis económica mundial llamada La Gran Depresión en 1929,  los sectores populares simpatizaron con las ideas socialistas e instauran la breve República Socialista de 1932 y se fundó un partido político que unificara los movimientos que se identificaban con el socialismo creando el Partido Socialista de Chile el 19 de abril de 1933 que se basaba en la ideología marxista organizado por clases trabajadoras e intelectuales de ambos sexos, con el objetivo de una renovación social, económica, cultural, moral y política.



Uno de sus grandes Socialistas fue Salvador Allende uno de los fundadores del partido socialista de Chile, titulado médico cirujano y con un perfil característico de político progresista, dedicado a la medicina social y realizo diversos trabajos de salud pública, fue electo senador entre 1945 y 1969, en 1951 y 1951 fue vicepresidente de la cámara alta y elegido presidente de la república en 1970 hasta el 11 de septiembre de 1973, cuando las Fuerzas Armadas efectuaron un golpe de Estado contra Allende, y surgiendo así la dictadura de Augusto Pinochet que duro hasta 1990.
Las facciones socialistas resurgieron como activas opositoras de la dictadura de Pinochet. Un sector, el de los llamados "socialistas renovados", en alianza con la Democracia Cristina, logró una salida consensuada con el régimen militar, señalando el retorno a la democracia y la participación de los socialistas en los cuatro últimos gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia. Este proceso también significó concretar la unidad del partido Socialista el 27 de diciembre de 1989, y que dos militantes de sus filas alcanzaran la presidencia de la República: Ricardo Lagos Escobar (2000) y Michelle Bachelet (2006).

domingo, 22 de mayo de 2016

Socialismo en Cuba


          Con respecto al socialismo en Cuba hay un sin número de criterios en cuanto a su conceptualización. Algunos lo llaman “La utopía cubana”, otros lo definen como “el proyecto cubano”, también lo argumentan como “el camino cubano”. Es decir que dicho socialismo es una utopía, pero alcanzable; también es cierto que esta constituye un proyecto, pero que no está a la espera de las calendas griegas, sino que está realizándose en mucho y por realizarse en más. También es un camino, pero que lleva un largo tiempo y trecho transitado en su construcción.
          A partir de la década de 1990, con la desaparición de la URSS y el derrumbe del socialismo en Europa del Éste, EEUU arreció el bloqueo contra Cuba con las Leyes Torricelly y Helms-Burton (además de otras medidas agresivas como el plan Bush) con el objetivo de destruir el socialismo en Cuba. 


Ello desembocó en una crisis económica profunda (caída del 34.8% del Producto Interno Bruto) y otros problemas que le acompañaron. Cuba tuvo que tomar un sistema de medidas para salir de las crisis, que en su conjunto los cubanos lo denominaron Periodo Especial.
Hasta la actualidad han preservado el socialismo, fueron saliendo de la crisis; todavía se encuentran en el Periodo Especial, pero la recuperación económico – social ha sido un hecho real. Y a pesar de todos los problemas pasados y presentes, como se definió en el Informe del Buró Político al Comité Central e Marzo de 1996 “Tenemos y tendremos socialismo”, pero se impone continuar el combate contra problemas objetivos y subjetivos; lo cual es una tarea difícil, pero no imposible.

Rasgos que tipifican el socialismo en cuba.

1.    Poder político en manos del pueblo trabajador.
2.    Propiedad social sobre los medios de producción fundamentales.
3.    Sumatoria de las fuerzas productivas incomparablemente superiores a la época del capitalismo en Cuba, y en constante desarrollo y perfeccionamiento.
4.    Justicia Social.

5.    Conciencia Social (e individual) socialista.

viernes, 20 de mayo de 2016

Socialismo en América Latina

El “socialismo” en América Latina ha sido y es parte de una realidad histórica. Toda nuestra historia tiene la marca imborrable del socialismo. Intentos de construcción que desde los propios orígenes culturales del “hombre colectivo” hasta las formas modernas de organización nutrieron las luchas sociales y políticas.

Es bien sabido que muchas de las comunidades originarias de este continente ejercieron formas de organizaciones sociales y productivas “socialistas”, un tipo de comunismo primitivo donde las relaciones humanas admitían la propiedad de los medios de producción bajo fuerzas colectivas. Más tarde, en la etapa colonialista, cuando toda la región sudamericana fue incorporada como territorio sometido a los intereses del capitalismo mundial –y de hecho lo hicieron posible-, nuestros pueblos han producido sus propias revoluciones para transformar las condiciones históricas de opresión. Lejos de un destino manifiesto y natural, el socialismo en América Latina encontró desde muy pronto sus formas particulares y genuinas. Indígena, campesinas, afroamericana, mestiza u obrera, el socialismo representó el levantamiento de las masas populares ante los grandes enemigos del “ser latinoamericano”. Y como tal, fue abriendo un caudal de luchas que conducían y aún conducen a la superación de la dependencia imperialista y el capitalismo.

El socialismo expresa en América del Sur una construcción práctica que la distingue y le otorga identidad. Es esa práctica que, cuando no se somete a los dictados teóricos ilustrados socialistas, que aquellos que pretenden dirigir los fenómenos revolucionarios por encima de las masas, pueden construir y reconstruir sus propias banderas de liberación e independencia, alzando por fin al socialismo como proceso de construcción popular. Semejantes procesos libertarios se han sucedido en procesos específicos, inducidos por tendencias objetivas y subjetivas que anima la realidad latinoamericana en el contexto de desigualdad mundial capitalista.